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Armando Martínez Mendoza

 
 

PERSONALIDADES QUE NOS LEGARON JUSTICIA SOCIAL

 Al Historiador la Tarea de Reconstruir su Papel, a Tiempos Pasados su Lugar en la Historia y a los Luchadores Sociales Comprender su Mensaje en la Historia

Lic. Enf Marcelino Auccasi Rojas

BONIFACIO PARIAN MOLINA

Por Prof. Armando Martínez Mendoza

Fuente: Compendio Semblanzas y Narrativas de Huancasancos. Edic. Cultural Hsancos. 2005

 

Publicado Por Lic. Enf Marcelino Auccasi Rojas - Webmaster de la Web Provincia de Huancasancos

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El precursor de la justicia social de Huancasancos, nació aprox. El año 1880. Sus padres fueron Manuel Parían y Dionisia Molina, no conoció el dulce abrigo de sus padres por haberlos perdido a temprana edad, juntamente con sus hermanos. Ante esta tragedia de la vida, no falto el cariño de una tía materna tan generosa y humanitaria que los recogió para tenerlos, infundiéndolos  los valores morales, sentimiento de amor por la tierra natal y respeto a sus semejantes.

Entrando, en sus años mozos Bonifacio Parían, afronto adversidades de la vida, se esforzó mucho con la esperanza  de hallar un futuro mejor, como huérfano que fue, aprendió, experimento de muy cerca los reveses del destino, y sobre todo la dureza de la lucha en el campo. Llegando a sus mayoría de edad con la venia de sus benefactores contrajo matrimonio con Emilia Alfaro, mujer de nobles sentimientos y tuvieron los siguientes hijos: Prudencia, Sixto, Juanita, Alejandro, Luís, Fortunato y Feliciano

Este insigne luchador lucho por todos y para todos, de tal manera que las futuras generaciones tengan una oportunidad de desarrollarse en forma colectiva en las tierras comunales. Pero a la fecha en Sector de Erpa unos cuantos aprovechadores están cercando tierras comunales, hasta incluso sin respetar los caminos naturales. ¿ donde esta la enseñanza y el sacrificio que realizó Bonifacio Parian? ¿Que están haciendo las autoridades, se olvidaron de tutelar las tierras comunales? ¿Por que tanta usura so pretexto de Sociedades Agrarias?. ( Foto: Marcelino Auccasi, Feb 2006)

Como padre y esposo fue honesto y laborioso, se dedico especialmente en las actividades agropecuarias, poseedor de pequeñas propiedades: Estancias, cercos, chacras, casas y ganados, que explotaba con esmero para el sustento familiar. Su afición preferida fue también ser chalán o domador de caballos y mulos, propios o de quienes le solicitaban. No supo leer ni escribir bien, apenas sabia deletrear y firmar, además hablaba muy pocas palabras de la lengua española pero si entendía.

Como miembro ancestral del ayllu “Lurinhuanca” y excelente ciudadano conoció plenamente sus deberes y derechos.

Entre los huancasanquinos sin lugar a dudas, un hombre de singular formación y amante de los derechos de la mayoría. Conocedor de los intereses e ideales de sus sencillos coetáneos se entrego valientemente  a enarbolar reinvidicación de tierras a favor de los comuneros, al iniciarse así las reyertas entre “Cabecillas” y “Comuneros” en otras palabras entre los mistis y cholos huancasanquinos, que término el año 1918, después de cuatro años de contiendas, firmaron un acta de transición bilateral, restableciendo los derechos de nuestra comunidad

Surgieron las luchas reinvidicativas  por las tierras que desde sus orígenes fueron comunales, posteriormente se apropiaban ilícitamente  algunos vecinos principales, ambición , que causo repudio general originando el levantamiento de los comuneros. En estas circunstancias Bonifacio Parían se puso con decisión viril a la cabeza de los comuneros ofreciendo su  esfuerzo y sacrificio al conseguir la reinvidicación, porque hasta entonces los comuneros eran privados del usufructo de pastos, solo podían cultivar  papas y cebada con ciertas limitaciones, astutamente tramados entre los “cabecilla” ambiciosos.

En vista de que las acciones abusivas crecían cada año mas, Bonifacio Parían profundamente identificado con los años pensamientos e intereses de los comuneros se propuso encabezar un movimiento campesino, previa consulta en Ayacucho, Ica, Lima ante el patronato de Indígenas, en compañía  de un Huancasanquino residente en la cuidad de Ica Francisco Palomino (Socctacha) quien le sirvió de secretario y de interprete, falleciendo poco después.

Los preparativos para el derrumbe de los poteros levantados en forma arbitraria, hicieron secretamente con la participación decidida de otros bravos comuneros como: Leandro Salcedo, Gualberto Mendoza, Simón Misayco, Marcelino Auccasi y otros, quienes movilizaron las masas para traer abajo las potreros indicados; para cuyo hecho histórico fijaron una fecha especial, 24 de julio inmediatamente  después de la Víspera de los apóstoles Santiago y San Felipe, fiesta  tradicional y la bendición del manantial “Utari”, a dicho acto religioso y costumbrista asistieron los comuneros en su totalidad, y encomendándose la fe y devoción a la cornetilla se concentraron  rápidamente en un morrito muy próximo  a  la capilla “Utari” hombres y mujeres a manera de uniformarse, con el poncho al hombro amrrados en la cintura con la chalina y las mujeres también con la manta amarradas en la cintura, levantando en alto la bandera peruana, y a la voz señalada de su líder con animo belicoso de bravos guerreros empezaron a derrumbar los cercos adyacentes con vivas y hurras al son de cornetas y tambores. Así avanzaron por otros lugares o parajes, la insignia, en esos momentos significaba la bandera de la  reinvidicacion de las tierras arrebatadas, la acción duro hasta cerrar la noche y en los días subsiguientes sectores, respetando los cercos antiguos que contaban con sus respectivos títulos legales, reconociendo así las pequeñas propiedades particulares existentes en la comunidad de Huancasancos.

Las autoridades locales y los cabecillas que eran los mismos, furiosamente  indignados impartieron ordenes de captura  los dirigentes “comuneros” calificado de hechos absurdos e irrazonable para castigarlos  severamente; pero trataron de escabullirse, hasta disfrazados   de mujer se fugaron con discreción a la ciudad de Ayacucho para dar cuenta  a la autoridades  superiores sobre el problema surgido en Huancasanco y mas, con las denuncias de parte de los “cabecillas”  entablaron un juicio irreconciliable y antagónico; los “comuneros” acaudillado por Bonifacio Parían y los “cabecillas” por Marcelino Salcedo; principales protagonistas en la lucha  raticida entre los miembros de la misma comunidad de Huancasancos.

En el Lapso de la contienda en muchas ocasiones surgieron marcados episodios de riñas y pugilatos, sobre todo en la época de la cosecha de papas y cebada cultivadas en los terrenos  en disputa, circunstancias en que  se median el pulso los principales  lideres a puntalazos, a puños y a punta pies en luchas campales, a veces sobre caballos y otras veces cuerpo a  cuerpo  en Raquina pata, Pachascata, Horno – Pampa y también en las calles, la plaza del pueblo. En estos encuentros Bonifacio Parían  hacia gala de su belicosidad montando en su chusquito (caballo de raza originaria), poniendo pecho a pecho  con otro caballo gordo y brioso (quebradino) de su contrincante Marcelino Salcedo, también ostentaba su gallardía del hombre arrogante y soberbio.

Las venganzas crecían en una y otra forma , hasta el extremo  de incendiar  por 2 veces consecutivas la casa – vivienda del líder comunero; en la primera vez , sus adherentes reconstruyeron  todos a una mano , de poco tiempo nuevamente fue incendiada dejando en escombros hasta la fecha como testigo mudo de aquel siniestro  (inmueble que se halla en la esquina entre los jirones “San Martin” y “ Cuzco”, actualmente poseen 2 familias Taquiri y tacas). Se precian también indisposiciones de uno y otro bando como acusaciones, intrigas y amenazas por el odio entre comuneros y cabecilla

Así en cierta ocasión Marcelino Salcedo, denuncio criminalmente ante el juzgado de Ayacucho, por el delito de asalto a mano armada y disfrazados en la estancia  “Challhuana” un supuesto arranche de algunas vacas y carneros; como presunto autores: Bonifacio Parían, Leandro Salcedo, Jacobo Lopez, Eduardo Julian, Domingo Lopez y Zenon Camana; aportaciones  en ganado para la defensa del juicio, a los comuneros: Melchor Palomino, Simon Antay, Albertano Mendoza, Tomas Yarasca, Daniel Huancahuari y otros propietarios de estancias vecinas del denunciante.

También el gobernador Paulino Castillo, fue denunciado ante a prefectura de Ayacucho, por diferentes  causas y por abuso de autoridad contra comuneros firmantes.

Los Huayruros (policías) de entonces de cuando en cuando se hacían presentes en el pueblo para capturar y conducir a la ciudad de Ayacucho  a los dirigentes de ambos  bandos según las ordenes dadas por las autoridades superiores, en la mayoría de las veces no lograron conducirlos porque la estrategia de la lucha estaba bien planificada. Para el sostenimiento del juicio, los comuneros se impusieron voluntariamente aportar toretes, carneros o en efectivo, toda vez se considere necesario.

Durante las hostilidades y juicio también las mujeres participaron con singular valentía, destacándose  en todo momento de lió como Lucio Inca, Justa Hinostroza (Pampina), Antonia Tinco y otras, quines en cierta ocasión  con actitud varonil sacaron en peso y arrastrando condujeron al calabozo desde su propia casa el jefe de los “cabecillas”, quien tenia orden de captura, pero nadie se atrevía a apresarlo por su temperamento muy altivo y por su Cargo de Gobernador.

El grupo de comuneros estaba formado por la mayoría de los pobladores, pero carentes de instrucción y economía, mientras los cabecillas eran leídos, acaudalados y mandones formado por un numero reducido de vecinos que gozaban de influencias y privilegios en Ayacucho, Ica y Lima. Después de varios años de contienda en 1918 convinieron a firmar acta de transacción, resultando los comuneros acreedores de la victoria; pero la consecuencia final fue fatal para el líder comunero, a quien le sobrevino una decadencia  moral y económica, porque  para la defensa del juicio  las aportaciones  de la comunidad no era  suficiente, por que también recurría a sus propios bienes enajenando o empeñando lo suyo y con la muerte de sus esposa empeoro su situación desequilibrándose mentalmente, por lo que sus enemigos le llamaron “Loco Parían”.

Héroes Comunales olvidados, que escribieron la historia con su sangre y entregaron su vida por un Huancasancos Progresista y con Desarrollo Sostenido. Ellos son Leandro Salcedo, Gualberto Mendoza, Simón Misayco, Marcelino Auccasi y otros. Esta problemática de apropiarse tierras comunales esta ocurriendo en todas las tierras comunales de Huancasancos. Este no quiere decir, que las propiedades que siempre existieron en los diferentes Sectores se tienen que respetar, pero cero tolerancia a la apropiación ilícita de tierras comunales, patrimonio de futuras generaciones.( Foto: Marcelino Auccasi, Feb 2006)

Restableciendo un poco su salud vivió varios años entre Huancasancos  y Ayacucho  desapareciendo en 1937, finalmente  nadie tuvo conocimiento ni noticia sobre el fin del precursor  de la justicia en Huancasancos  Don Bonifacio Parían

Las ambiguas y antojadizas adjudicaciones de tierras y el levantamiento de nuevos y extensos potreros, los ambiciosos vecinos lo realizaron durante  los años  de la primera década del presente siglo, acaparando  mas tierras con pretexto amañados de que los principales ciudadanos debían ser recompensados, por haber cumplido con las obligaciones del pueblo  y por haber  prestado  servicios a la comunidad como principales autoridades y no así para los comuneros que estaban privados del internamiento  de sus animales en las pastizales que antes fueron de ellos desde tiempos inmemoriales.

La comunidad de Huancasancos debe perennizar y agradecer las proezas de Bonifacio Parían, a el se debe el libre usufructo de los terrenos comunales, que hasta la fecha estamos aprovechando como fruto de sus sacrificios y de sus colaboradores, quienes nos legaron a las generaciones como una lección digna de imitar. Bonifacio Parían, fue hijo predilecto de esta tierra, entrego sus esfuerzos por la causa de los intereses de la mayoría mas que ningún otro sanquino que se conoce en la historia de Huancasancos.

Ante el consenso del pueblo y de la juventud actual, la trayectoria esplendida del lider comunero, se halla dentro del olvido y desconocimiento de las generaciones posteriores; pues por sus justos meritos conviene declarado Luchador Social y defensor de los derechos de la Comunidad Campesina de Huancasancos . También se debe reconocer la oportuna  y valiosa participación de autores intelectuales entre ellos Dr. Cirilo Moscoso Molina, Jesús Parra Molina, residente en la cuidad de Ayacucho, en Hancasancos Juan Pablo Salcedo, Víctor Martínez Ariza y otros..

Los ilícitos  acaparadores de la tierras comunales fueron  solamente  5  “cabecillas”, por  su puesto con apoyo  interesado de hijos  y yernos, como es en el caso de Don Marcelino Salcedo que era dueño desde Ccollpa hasta Cacamosa y una parte de Cusuro; de Chaqui – Ccocha y Soncco; Don Ezequiel Molina tomo posesión de todo Seseqaqa, Cabra-Cancha e Ituni; Y don Benigno Salcedo y Nicanor Sumari que poseyeron los sectores estaban en manos  de los mismos como Utari, Pitaco, Erpa y Yanama-Pampa. Cabe hacer hincapié una vez  mas, que si también, existían algunos cercos de propiedad particular dentro de los terrenos comunales, con papeles de valor legal que fueron respetados en el derrumbamiento.

Los terrenos por los cuales se peleo con tanto empeño, hoy en día están libres al servicio de la comunidad en general que son los siguientes parajes: Chaquiccocha, Sonccopampa y adyacentes sector Cusuro, Culluni y adyacentes; sector Secc-Seccacca, Ituni, Uraya y adyacentes; Sector Ccano.Pomasapa, y adyacentes; todo Erpa, los echaderos Utari, Toro-potrero, Jampato-Ccata, Pitaco y Yanamapamp. Los cuales se debe conservar como propiedad comunal intangible y enajenable.

Gracias nuevamente el líder social y comunal Don Bonifacio Parían, olvidado injustamente por las nuevas generaciones, Huancasancos 1972.

Nota: El relato que antecede contiene datos muy breves, para mayores evidencias se debe revisar los archivos en los juzgados de la cuidad de Ayacucho y documentos relacionados que existen en poder de algunos ciudadanos de Huancasancos, sobre todo el proceso como se llevo el juicio.

 
 

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